Nuevas investigaciones científicas indican que Europa, una luna de Júpiter, podría albergar condiciones favorables para la vida gracias a su océano subterráneo y a la interacción entre agua salada y su núcleo rocoso. Datos respaldados por la NASA fortalecen futuras misiones espaciales enfocadas en detectar señales biológicas en uno de los cuerpos más prometedores del sistema solar.