El consumo excesivo de café puede generar alucinaciones leves, de acuerdo con estudios que indican que más de siete tazas diarias alteran la dopamina y elevan el cortisol en el cerebro. Este exceso puede llevar a percibir voces o destellos inexistentes, lo que demuestra los efectos neurológicos de la cafeína más allá de su uso como estimulante.