Un paquete explotó el 11 de enero de 2026 en la recepción de un complejo residencial en Estambul, Turquía, dejando varios heridos, entre ellos dos guardias de seguridad con quemaduras leves. La policía detuvo a seis personas relacionadas con el envío y la entrega del paquete. Las autoridades descartaron inicialmente un ataque terrorista y señalaron que el caso podría estar vinculado a una disputa económica, aunque la investigación continúa abierta.