Especialistas explican que la fatiga mental puede surgir por la sobreexposición a estímulos como notificaciones, multitarea y toma constante de decisiones. Aunque el cuerpo esté en reposo, el cerebro permanece activo, provocando falta de concentración, irritabilidad y saturación emocional. Este tipo de agotamiento puede afectar el rendimiento y el bienestar emocional más que el cansancio físico.