Lo que inicia como una promesa de inclusión y apertura democrática en cada administración, suele transformarse, con el paso de los meses, en un ejercicio del poder marcado por la rigidez y el desplazamiento de las voces disidentes. Este endurecimiento institucional ha alcanzado ahora al sector de las apuestas en línea, donde las recientes acciones emprendidas contra plataformas internacionales como Betano y Bet365 han dejado a miles de ciudadanos en un limbo financiero. Entre el uso del aparato estatal para presionar y la falta de canales claros, los usuarios hoy enfrentan el congelamiento de sus recursos.