El general Gerardo Mérida Sánchez ya se encuentra bajo proceso en Estados Unidos. Versiones indican que se entregó a autoridades estadounidenses con la intención de acceder a beneficios legales como posible testigo cooperante.
Trascendió que cruzó la frontera por Arizona con documentos y dispositivos que podrían formar parte de las investigaciones. Posteriormente fue trasladado a Nueva York, donde ya fue presentado ante autoridades judiciales y se le asignó como defensora a Sarah Krissoff.
Gerardo Mérida Sánchez se declaró no culpable, mientras avanzan las negociaciones y el proceso legal. Su próxima audiencia está programada para el primero de junio.
Autoridades estadounidenses buscan que aporte información como parte de una posible figura de testigo protegido, en una investigación centrada en redes criminales, tráfico de fentanilo y violencia vinculada al crimen organizado, problemáticas que han tenido impacto tanto en México como en Estados Unidos.