Una tormenta extrema dejó hasta 180 mm de lluvia en seis horas en Victoria, Australia, provocando inundaciones repentinas que arrastraron autos y caravanas al mar. Entre 200 y 400 personas fueron evacuadas y se realizaron rescates en helicóptero. Miles de hogares quedaron sin electricidad y varios tramos de la Great Ocean Road fueron cerrados. No se reportaron fallecidos, pero los daños materiales fueron severos.