Durante su declaración, Rocha Moya sostuvo que cada país tiene la facultad de nombrar a los grupos delictivos conforme a su Constitución, subrayando que México hará lo propio bajo su marco legal. Sin embargo, el uso de esa expresión fue interpretado por muchos como ambiguo y desafortunado, especialmente en un contexto marcado por la violencia en Sinaloa y recientes acusaciones que han puesto bajo escrutinio a su administración.
En redes sociales, usuarios y analistas no tardaron en cuestionar el lenguaje del mandatario, señalando que referirse a los cárteles como “sus grupos” podría percibirse como una normalización o incluso una cercanía discursiva con el crimen organizado. La controversia crece debido al momento político que atraviesa el estado, donde la seguridad pública sigue siendo uno de los temas más sensibles y criticados.
Más allá de la intención original del mensaje, el episodio refleja cómo una declaración imprecisa puede dejar salir un poco de lo que esconde este funcionario y escalar rápidamente en la narrativa pública y alimentar la desconfianza.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
El blindaje político se rompe: Rubén Rocha Moya es acusado nuevamente