En el gobierno ahora dicen que nadie conocía o que nadie quería al líder de una organización criminal en Tabasco, pero que operaba en varios estados del país, Hernán Bermúdez Requena.
Lo que nadie cree es que Adán Augusto López, cuando fue gobernador de Tabasco, no supiera quién era cuando lo nombró secretario de Seguridad, un nombramiento que tuvo que ser aprobado además por el ex presidente López Obrador; y es que él mismo, en varias ocasiones dijo que todos los negocios criminales en México tenían el visto bueno del presidente, lo dijo varias veces.