El dolor de garganta por cambio brusco de temperatura no está relacionado con virus o bacterias, sino con la irritación de la mucosa por pasar del frío al calor o viceversa. El ambiente seco y el aire acondicionado agravan el problema al reducir la humedad natural. Los síntomas incluyen ardor o dificultad leve al tragar sin fiebre ni congestión. Se recomienda hidratación, evitar cambios extremos, humidificadores y descanso de la voz. Si dura más de una semana, debe revisarlo un especialista.












