El cerebro humano pierde volumen de forma progresiva con el envejecimiento, especialmente en regiones como el hipocampo y la corteza prefrontal. Estudios indican que, después de los 40 años, puede reducir hasta un 5 por ciento por década. Factores como el estrés crónico, el sedentarismo y la falta de sueño pueden acelerar este proceso. Especialistas recomiendan dieta rica en omega 3, ejercicio regular, descanso adecuado y estimulación mental constante para ralentizar el deterioro cognitivo.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES