Durante el cierre de la cumbre bilateral entre Corea del Sur y Japón, realizada el 13 de enero de 2026 en Nara, el presidente surcoreano Lee Jae-myung y la primera ministra japonesa Sanae Takaichi protagonizaron un momento que rápidamente se volvió viral. Ambos líderes se sentaron frente a una batería y tocaron canciones de K-pop, entre ellas Dynamite de BTS, como parte de una sorpresa preparada por Takaichi. La primera ministra explicó que decidió organizar esta dinámica luego de recordar que Lee había mencionado en el pasado su interés por tocar la batería. El video fue difundido oficialmente y circuló ampliamente en redes sociales, donde fue interpretado como un gesto simbólico de acercamiento cultural entre Seúl y Tokio. El episodio se convirtió en una imagen representativa de una diplomacia más cercana y flexible, enmarcada por la influencia global del K-pop.