La hiperreactividad bronquial es una condición en la que los bronquios (los conductos que llevan el aire a los pulmones) se vuelven excesivamente sensibles a ciertos estímulos, como polvo, humo, frío o ejercicio físico. Al reaccionar, los bronquios se contraen y se inflaman, dificultando el paso del aire.
Sus principales síntomas son tos persistente, silbidos al respirar (sibilancias), sensación de opresión en el pecho y dificultad para respirar, especialmente por la noche o al hacer esfuerzo. Aunque puede parecer asma, la hiperreactividad bronquial no siempre implica una enfermedad asmática, pero sí puede ser una etapa previa o un signo de irritación bronquial.
Entre las causas más comunes están las infecciones respiratorias, la contaminación, el tabaquismo y la exposición a alérgenos. El tratamiento suele incluir broncodilatadores e inhaladores, además de evitar los factores que desencadenan los síntomas.
Si la tos o el ahogo son frecuentes, se recomienda acudir a un especialista en neumología o alergología para un diagnóstico adecuado.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
¡IMÁGENES SENSIBLES! Así se vivió el momento en que un hombre agrede violentamente a empleados de local de comida