La Sagrada Familia alcanzó un nuevo récord al completar la torre de Jesucristo y llegar a 172.5 metros de altura, convirtiéndose oficialmente en la iglesia más alta del mundo. Con esta cifra supera a la Ulm Minster, que ostentaba el título hasta ahora. El proyecto, iniciado en 1882 por el arquitecto Antoni Gaudí, continúa en desarrollo pese a sumar más de 140 años de construcción. La instalación de la cruz central marca un momento histórico para la basílica ubicada en Barcelona y refuerza su relevancia en el ámbito del turismo cultural y la arquitectura religiosa.