La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) dispone de mecanismos para analizar operaciones financieras que podrían estar relacionadas con irregularidades, sin que sea indispensable una ampliación de atribuciones por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Entre sus funciones se encuentra la revisión de reportes de operaciones inusuales, así como el seguimiento a movimientos que pudieran no corresponder con los ingresos declarados por personas físicas o morales. Estas herramientas permiten integrar expedientes que, en su caso, pueden derivar en denuncias ante las autoridades correspondientes.
En el ámbito político mexicano, de forma recurrente se han hecho públicos señalamientos sobre el crecimiento patrimonial de diversos funcionarios. Entre los nombres mencionados en distintas ocasiones se encuentran Cuauhtémoc Blanco, Cuitláhuac García, Rutilio Escandón y Adán Augusto López, así como otros actores de la vida pública.
Estos señalamientos han surgido en distintos contextos, como declaraciones públicas, reportes periodísticos o posicionamientos de actores políticos. No obstante, la existencia de dichos señalamientos no implica por sí misma la apertura de investigaciones formales ni la determinación de responsabilidades.
La UIF puede, dentro de sus facultades actuales, iniciar análisis financieros cuando existen elementos que lo justifiquen, sin requerir modificaciones adicionales a su marco de actuación. En caso de detectar posibles inconsistencias, los casos pueden ser turnados a instancias encargadas de la procuración de justicia para su seguimiento.