Estudios en psicología indican que usar el celular inmediatamente al despertar coloca al cerebro en estado de alerta y eleva los niveles de ansiedad. La exposición temprana a mensajes y redes sociales genera saturación mental y sensación de prisa, afectando la concentración horas después. Especialistas recomiendan iniciar el día sin pantallas para favorecer un despertar más equilibrado.