A casi un año de la aparición de un socavón en el fraccionamiento Ojo de Agua, en el cruce de Avenida Ayuntamiento y Plaza Mártires de Cananea, finalmente los vecinos comienzan a ver avances en las labores de atención por parte de las autoridades municipales.
Durante 11 meses, los habitantes de esta zona han tenido que lidiar con las consecuencias del hundimiento: presencia de fauna nociva como ratas y cucarachas, olores fétidos, acumulación de escombro, e incluso la presencia de personas en situación de calle que usaban el sitio como escondite, generando un ambiente de inseguridad y mal aspecto.
“Está muy riesgoso, ahora que empiezan las lluvias. Se juntaban muchos malandros y el olor está fuertísimo con el calor”, expresó Ana Carreón, vecina afectada. A esta voz se suma la de Gloria Torres, quien destacó la proliferación de plagas y el deterioro visual del área.
Con la temporada de lluvias en puerta, el temor entre los residentes crece, pues temen que el socavón se expanda y empeore las condiciones del lugar, poniendo en riesgo la infraestructura y la seguridad de las viviendas cercanas.
Autoridades municipales han iniciado trabajos de limpieza y remoción de escombros, aunque aún no hay una fecha definida para la rehabilitación completa. Al respecto, el alcalde Leonardo Montañez mencionó que se han sostenido varias reuniones y que ya se contemplan acciones concretas para atender el problema de fondo.
La comunidad espera que esta vez sí se dé una solución definitiva, antes de que el socavón se convierta en una amenaza mayor con las lluvias.
MANUEL HINOSTROZA