El volcán Etna, en Sicilia, mantiene actividad eruptiva continua desde finales de diciembre de 2025. El 1 de enero de 2026 se abrió una fisura en su flanco oriental que generó flujos de lava hacia el Valle del Bove. Autoridades científicas italianas confirman incremento de señales sísmicas y vigilancia permanente, sin amenaza directa para zonas habitadas.