En Zambia, un tribunal condenó a Leonard Phiri y Jasten Candunde a dos años de trabajos forzados por intentar asesinar al presidente Hakainde Hichilema con supuestos rituales de brujería. El caso, ocurrido el 15 de septiembre de 2025, se juzgó bajo una ley colonial de 1914 que prohíbe intimidar o dañar mediante poderes sobrenaturales. Los acusados fueron hallados con objetos rituales como un camaleón vivo, polvos y colas de animales. Aunque la brujería en Zambia es parte de las creencias tradicionales, su uso legal ha generado críticas de grupos de derechos humanos.