La idea del Blue Monday surgió en 2005 a partir de una supuesta fórmula que combinaba factores como el clima frío, las deudas tras las fiestas, el cansancio, el abandono de propósitos de Año Nuevo y la falta de motivación.
Aunque el término se volvió viral y es muy usado en medios y redes sociales, la ciencia no respalda que exista un día objetivamente más triste. Psicólogos señalan que el estado de ánimo es variable y depende de múltiples factores personales. Aun así, enero sí puede resultar emocionalmente pesado para muchas personas.
Especialistas recomiendan usar el Blue Monday 2026 como pretexto para cuidar la salud mental, mantener rutinas, hacer actividad física, socializar y pedir ayuda profesional si el desánimo se prolonga.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
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