Especialistas señalan que nunca es tarde para mejorar los hábitos alimenticios, incluso en la mediana edad. De acuerdo con la Harvard T.H. Chan School of Public Health, modificar patrones dietéticos hacia modelos ricos en frutas, verduras, granos integrales, legumbres y grasas saludables puede disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.
Estos padecimientos representan algunas de las principales causas de muerte a nivel mundial. Investigaciones respaldadas por la Organización Mundial de la Salud subrayan que reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, azúcares añadidos y grasas trans impacta directamente en la longevidad y calidad de vida.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Este es el vínculo entre la respiración superficial y la fatiga