Investigadores del Instituto de Geofísica IGF de la UNAM señalan que una llamarada igual o mayor a la histórica Tormenta de Carrington de 1859 (cuando auroras boreales se vieron hasta en el Caribe) podría dejar obsoletos internet, dispositivos inteligentes, satélites y sistemas de comunicación globales.
Las super llamaradas, también llamadas fulguraciones solares, son explosiones intensas en la superficie del Sol causadas por reorganizaciones de líneas magnéticas que liberan gran cantidad de energía al espacio. Durante el actual ciclo solar 25, astrónomos observan que las mayores fallas seguirán ocurriendo, aumentando la probabilidad de que se manifieste un evento de alta magnitud.
El investigador Víctor Manuel Velasco advierte que si una super llamarada impacta directamente la Tierra, podría interrumpir comunicaciones, eliminar datos almacenados en la nube e incluso provocar un retroceso tecnológico comparable a miles de años, al dejar incomunicados a millones de usuarios y afectar infraestructuras críticas.
Además de las consecuencias tecnológicas, estos fenómenos solares también pueden producir auroras boreales visibles en latitudes inusuales del planeta, un efecto hermoso pero indicativo de perturbaciones geomagnéticas significativas.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
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