Un estudio de la Universidad de California reveló que el 62% de las personas experimentan cambios de humor durante olas de calor, o el calor extremo, manifestando fatiga, irritabilidad y ansiedad. El calor incrementa el cortisol, la hormona del estrés, y reduce la serotonina, afectando la regulación emocional. Además, la falta de sueño provocada por noches calurosas intensifica estos efectos, disminuyendo la concentración y aumentando la agresividad.
Los expertos advierten que el calor extremo puede desencadenar desde irritabilidad hasta conductas violentas. Mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol y garantizar un ambiente fresco son medidas clave para preservar la salud mental durante las altas temperaturas.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO ADRIAN FLORES.
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