Experimentos del Instituto HeartMath revelan que el corazón y el sistema nervioso reaccionan a señales emocionales sutiles de otras personas, incluso sin contacto físico. La frecuencia cardíaca cambia al estar cerca de alguien con ansiedad, enojo o estrés, como si el cuerpo “leyera” la energía emocional ajena.
El cuerpo siempre habla, incluso cuando el cerebro aún no lo comprende. Escuchar esas señales podría evitarte más de un mal encuentro.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
¿Importa la primera impresión? Tu cerebro decide si alguien te cae bien en solo 7 segundos