Especialistas señalan que pasar muchas horas frente a celulares, tabletas o televisores puede afectar el desarrollo cognitivo, emocional y del lenguaje. De acuerdo con estudios difundidos por la UNAM, la sobreexposición a dispositivos digitales está relacionada con retrasos en el habla, problemas de atención y concentración, así como dificultades para socializar.
Además, reduce el tiempo dedicado al juego físico, fundamental para el desarrollo motor y emocional. Otro de los efectos detectados es la alteración en los patrones de sueño, ya que la luz de las pantallas interfiere con el descanso adecuado.
La UNAM aclara que la tecnología no debe prohibirse, pero sí regularse y supervisarse, promoviendo contenidos adecuados y límites claros para proteger el bienestar infantil.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Uso de pantallas en menores de 3 años dispara el riesgo de retraso en el lenguaje