El efecto placebo es un fenómeno donde una persona mejora su salud tras recibir un tratamiento sin ingredientes activos, como una pastilla de azúcar o una solución salina. Lo sorprendente: el paciente cree que está recibiendo medicina real, y su cuerpo responde como si así fuera.
Estudios recientes han demostrado que este efecto puede aliviar dolor, ansiedad, insomnio e incluso síntomas de enfermedades crónicas, todo gracias a la expectativa positiva generada en el cerebro. Hospitales y laboratorios ya lo utilizan para probar la efectividad real de medicamentos nuevos.
No todo lo que cura viene de una sustancia. A veces, basta con creer que te estás curando… y tu cuerpo se encarga del resto.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
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