De acuerdo con la American Heart Association, este tipo de actividad ayuda a reducir la presión arterial, mejorar el flujo sanguíneo y disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. A diferencia de caminar o andar en bicicleta, ejercicios como pesas, sentadillas o flexiones activan más grupos musculares, obligando al corazón a trabajar de forma más eficiente.
Especialistas recomiendan combinar fuerza con actividad aeróbica para potenciar beneficios y mantener una salud cardiovascular óptima.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Especialistas advierten impacto emocional del éxito público