Las personas que logran sus objetivos suelen enfocarse en el proceso más que en el resultado final. Entienden que los errores forman parte del aprendizaje y no los ven como fracasos definitivos. Especialistas señalan que una mentalidad flexible y enfocada en el progreso ayuda a mantener la motivación.
En lugar de rendirse ante el primer obstáculo, quienes cumplen metas ajustan sus estrategias. Esta forma de pensar permite avanzar de manera constante y sostener los cambios a largo plazo.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Los errores financieros más comunes al empezar el año