De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tos es un mecanismo de defensa del organismo, pero cuando se prolonga puede estar relacionada con infecciones respiratorias, alergias o enfermedades crónicas.
Especialistas del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) señalan que una de las causas más frecuentes es la tos postinfecciosa, que aparece después de gripa o influenza y puede durar varias semanas debido a la irritación de las vías respiratorias. También es común que la tos no desaparezca por alergias, asma, reflujo gastroesofágico o exposición constante a contaminantes como humo y polvo.
Otra causa importante es el uso de ciertos medicamentos, como algunos antihipertensivos, que pueden provocar tos seca persistente. En casos menos comunes, la tos continua puede estar asociada a bronquitis crónica, neumonía, o incluso enfermedades pulmonares más serias.
Las autoridades de salud recomiendan no automedicarse y acudir al médico si la tos dura más de tres semanas, se acompaña de fiebre, dificultad para respirar, dolor en el pecho o expectoración con sangre.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Las frutas que recomiendan consumir para calmar la ansiedad