De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el bienestar emocional es parte fundamental de la salud integral y no debe minimizarse. Reprimir sentimientos como tristeza, enojo o miedo puede generar estrés acumulado, ansiedad e incluso síntomas físicos como insomnio, dolores musculares o problemas digestivos.
Especialistas señalan que evitar lo que sentimos no elimina el problema, solo lo posterga. Con el tiempo, las emociones no atendidas pueden influir en nuestras relaciones, desempeño laboral y calidad de vida. La OMS recomienda reconocer lo que sentimos, hablarlo con alguien de confianza y buscar apoyo profesional si es necesario para prevenir trastornos más graves.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Cuando comes por emoción, no por necesidad