Investigaciones citadas por la Organización Mundial de la Salud y publicaciones de la Harvard Medical School señalan que beber entre dos y tres tazas al día se asocia con un menor riesgo de desarrollar enfermedades hepáticas como la cirrosis y la enfermedad del hígado graso no alcohólico.
El café contiene antioxidantes y compuestos antiinflamatorios que ayudan a proteger las células hepáticas del daño. Además, algunos estudios han encontrado que su consumo regular puede reducir la probabilidad de padecer cáncer de hígado. Especialistas destacan que estos beneficios se observan principalmente cuando el café se consume sin exceso de azúcar, crema o aditivos.
No obstante, expertos advierten que el café no sustituye tratamientos médicos ni hábitos saludables. Mantener una dieta equilibrada, evitar el consumo excesivo de alcohol y realizar actividad física siguen siendo factores clave para cuidar el hígado.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
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