Entre los más comunes se encuentran el consumo excesivo de redes sociales, el sedentarismo y los malos hábitos de sueño. Sin embargo, la mayoría de estos intentos fracasan porque se intenta cambiar todo al mismo tiempo.
Psicólogos explican que abandonar hábitos requiere sustituirlos por otros más saludables. El cerebro necesita repetición y recompensas para adaptarse al cambio. Por eso, los hábitos que más se dejan son aquellos que no cuentan con una estrategia clara para ser reemplazados de forma gradual.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Propósitos de Año Nuevo que sí funcionan; esto debes hacer para no abandonarlos