Acostarse tarde, dormir menos o más horas de lo habitual altera el reloj biológico, también conocido como ritmo circadiano. Al volver a la rutina en enero, el cuerpo tarda en reajustarse. Este desajuste puede provocar insomnio, cansancio diurno, falta de concentración e irritabilidad.
Especialistas en sueño recomiendan recuperar gradualmente horarios fijos para dormir y despertar, reducir el uso de pantallas por la noche y exponerse a luz natural por la mañana para ayudar al organismo a sincronizarse nuevamente.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Cronobiología: Así funciona el reloj interno que dicta tu salud cada día