Al ser una bebida caliente, eleva ligeramente la temperatura corporal y genera una sensación inmediata de calor. Además, la cafeína estimula el sistema nervioso, lo que puede aumentar la percepción de energía y bienestar en climas fríos.
Sin embargo, no protege del frío a largo plazo. La cafeína puede provocar vasodilatación, haciendo que el cuerpo pierda calor más rápido, y también tiene un leve efecto diurético que puede favorecer la deshidratación. Para combatir el frío de forma efectiva, lo ideal es abrigarse bien, mantenerse seco y consumir bebidas calientes sin exceso de cafeína, como infusiones o caldos.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
¿Por dónde entra el frío al cuerpo? Esto dice la ciencia