No es algo con lo que se nace, sino que se forma y puede modificarse a lo largo de la vida. La Asociación Americana de Psicología (APA) explica que la autoestima se sustenta en la percepción de competencia, valía personal y autoaceptación. Es decir, cómo una persona se siente respecto a lo que es, lo que puede hacer y el valor que cree tener, más allá de la aprobación externa.
Desde la psicología del desarrollo, influyen factores como la infancia y el apego, el reconocimiento recibido de figuras significativas, el manejo del error y el diálogo interno. Además, la psicología cognitiva señala que los pensamientos automáticos y las creencias aprendidas juegan un papel clave en el nivel de autoestima.
Especialistas de la OMS y la UNAM coinciden en que una autoestima sana no depende del éxito, la apariencia o el estatus, sino del equilibrio entre autoconocimiento, aceptación y capacidad de afrontar dificultades.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Así es como comprarse en redes sociales puede dañar tu autoestima