Durante esta etapa de la adolescencia, el cerebro elimina conexiones neuronales innecesarias y fortalece aquellas que determinan habilidades sociales, cognitivas y emocionales. Las experiencias vividas influyen directamente en la manera en que un adulto se relacionará, tomará decisiones y enfrentará el estrés.
Factores como la calidad del sueño, el apoyo familiar y la estabilidad emocional tienen un impacto determinante en este proceso. La adolescencia no es solo una etapa de transición, es un momento que moldea la salud mental y el futuro de cada individuo.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Lo que nadie te dice sobre los berrinches: ¿Daño emocional o desarrollo sano?