De acuerdo con autoridades geológicas, la actividad ocurrió en el cráter Halemaʻumaʻu y generó explosiones que lanzaron material volcánico a varios metros de distancia.
El fenómeno fue monitoreado por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que informó que estas explosiones pueden producirse cuando gases acumulados dentro del magma se liberan de forma repentina. Aunque el evento llamó la atención por la fuerza de la erupción, las autoridades indicaron que la actividad permanece dentro de los parámetros habituales del volcán y se mantiene bajo vigilancia.
El Kīlauea ha registrado múltiples episodios eruptivos en los últimos años, por lo que científicos continúan analizando su comportamiento para evaluar posibles riesgos en las zonas cercanas dentro del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái. Hasta el momento no se han reportado personas lesionadas.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
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