Ocurre cuando el cerebro se activa parcialmente durante el sueño, permitiendo que la persona emita palabras, frases o sonidos sin estar consciente. De acuerdo con la Academia Americana de Medicina del Sueño, este comportamiento suele aparecer durante fases de sueño ligero o de transición, especialmente cuando hay estrés, falta de descanso, ansiedad o privación del sueño.
También puede estar asociado a fiebre, consumo de alcohol o antecedentes familiares. Especialistas señalan que, en la mayoría de los casos, hablar dormido es inofensivo y no requiere tratamiento. Sin embargo, si se acompaña de gritos, movimientos bruscos o somnolencia excesiva durante el día, se recomienda acudir a un profesional de la salud para una evaluación del sueño.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
La razón por la que el cansancio mental agota más que el físico