Descansar no es un lujo, es una necesidad biológica. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la falta de descanso adecuado aumenta el riesgo de estrés crónico, trastornos del estado de ánimo y enfermedades físicas.
Especialistas en salud mental explican que durante el descanso se regulan hormonas como el cortisol y se fortalecen procesos clave como la memoria, la atención y el sistema inmunológico. La American Psychological Association señala que no respetar los tiempos de recuperación puede llevar a agotamiento emocional y disminución del bienestar.
Incorporar el descanso como parte del autocuidado ayuda a mantener el equilibrio físico y mental, mejora la productividad y previene problemas de salud a largo plazo.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Dormir con calcetines: la clave científica para descansar mejor