El “tiempo social” es el horario que marca tu vida laboral y social, opuesto al tiempo interno, tu ritmo biológico natural regulado por el reloj circadiano en el cerebro. Cuando el tiempo interno, el ambiental y el social no están sincronizados (lo que se conoce como cronodisrupción) el cuerpo entra en desorden hormonal, emocional y metabólico.
Este desajuste se refleja en el fenómeno llamado “jet lag social”, un choque crónico entre tus obligaciones diarias y tu reloj biológico. Este mal sincronismo puede elevar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, trastornos afectivos, aumento de peso y dificultades cognitivas.
Esa presión horaria externa no es trivial: altera tu cuerpo sin que lo percibas. Reconocer cómo te afecta el tiempo social es el primer paso para recuperar tu equilibrio biológico y cuidar tu salud.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
TE PUEDE INTERESAR: ¿Dormir mal puede producir enfermedades mortales? Esto dice la ciencia
Dormir menos de 7 horas equivale a beber seis cervezas, advierten expertos