Sin embargo, el plan no está exento de controversia, ya que expertos, ingenieros y exfuncionarios han expresado preocupaciones sobre la seguridad y confiabilidad del sistema antes de misiones tripuladas de larga duración.
Las dudas se centran principalmente en el cohete Space Launch System (SLS) y en algunos componentes de Orion, incluidos el escudo térmico, los sistemas de propulsión y la complejidad del ensamblaje. Aunque la misión no tripulada Artemis I fue considerada un éxito, también dejó datos técnicos pendientes de análisis, lo que ha llevado a cuestionar si el calendario de vuelos es demasiado ambicioso.
A pesar de las críticas, la NASA sostiene que Orion ha pasado rigurosas pruebas y que cada misión incorpora mejoras basadas en evaluaciones de riesgo. La agencia defiende que el programa es esencial para establecer una presencia humana sostenida en la Luna y preparar futuras misiones a Marte.
El debate refleja el desafío histórico de la exploración espacial: avanzar hacia nuevos hitos mientras se equilibran innovación, costos y seguridad humana.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES