Según una investigación publicada por el Instituto Max Planck y actualizada al 18 de junio de 2025, las esponjas de cocina acumulan millones de bacterias por centímetro cúbico, incluyendo cepas como E. coli y Salmonella.
Ni hervirlas ni meterlas al microondas elimina del todo los microorganismos; su estructura porosa y la humedad constante crean un ambiente perfecto para la proliferación de patógenos que pueden contaminar platos, cubiertos y alimentos. Lo que usas para limpiar podría estar enfermándote. Cambiar tu esponja cada semana puede marcar la diferencia entre higiene… y riesgo.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Ni las bombas lo matan: El ser vivo que vencería al Apocalipsis