No es solo una reacción emocional: es una herramienta automática del cuerpo para recuperar equilibrio. Cuando una persona suspira con frecuencia, el sistema nervioso suele estar bajo estrés. El cuerpo utiliza el suspiro como una forma rápida de liberar tensión acumulada. Por eso es común suspirar más en momentos de ansiedad o cansancio mental.
La ciencia señala que suspirar de manera constante puede ser una señal temprana de sobrecarga emocional. No es algo negativo, pero sí un aviso. El cuerpo está pidiendo una pausa, respiración más profunda y reducción del estrés.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Lo que ocurre en tu cuerpo cuando comes siempre a la misma hora