En 2025, una serie de eventos ha provocado un renovado interés en las profecías milenarias que hablan del fin del mundo. La muerte del Papa Francisco el pasado 21 de abril, a los 88 años, ha sido vinculada con las predicciones de San Malaquías y Nostradamus, quienes mencionan a un “papa anciano” y la llegada de un “papa negro”, símbolos que algunos interpretan como señales apocalípticas. A esto se suman coincidencias inesperadas, como una predicción de Andreu Buenafuente sobre un alto el fuego entre Israel y Gaza, que se materializó casi exactamente un año después. Además, un eclipse solar parcial el 29 de marzo de 2025 ha reavivado creencias populares sobre presagios y cambios globales. Estos acontecimientos han desatado debates sobre si estamos viviendo el cumplimiento de antiguas profecías o simplemente atravesando tiempos de extraordinarias coincidencias.
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