Aunque puede parecer insignificante, este material cumple una función fundamental en la creación de estrellas, planetas y galaxias. De acuerdo con la NASA, el polvo cósmico se origina principalmente a partir de explosiones de supernovas, choques entre asteroides y material expulsado por cometas y estrellas moribundas.
Estas diminutas partículas se agrupan en grandes nubes espaciales donde la gravedad provoca que el material se compacte hasta formar nuevos sistemas planetarios.
La Agencia Espacial Europea (ESA) también explica que la Tierra recibe diariamente pequeñas cantidades de polvo cósmico que entran a la atmósfera y se desintegran sin representar peligro. Sin embargo, los científicos estudian estas partículas porque contienen información sobre el origen del sistema solar y la evolución del universo.
El polvo cósmico es considerado uno de los componentes esenciales del espacio, ya que representa el ciclo natural de muerte y nacimiento de estrellas, permitiendo la formación de nuevos cuerpos celestes.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Stellium en Acuario 2026: el fenómeno astrológico que marca un punto de quiebre