Según datos de la Sociedad Internacional de Psicología Clínica actualizados al 18 de junio de 2025, más del 12% de los conductores ha experimentado síntomas de amaxofobia. Sudoración excesiva, taquicardias, visión borrosa o ataques de pánico al pensar en manejar son señales claras.
En casos graves, las personas evitan completamente conducir, lo que impacta su vida laboral y social. El trastorno puede surgir tras un accidente, por ansiedad general o incluso sin causa aparente. No es flojera ni exageración, el miedo a conducir tiene nombre y tratamiento. Detectarlo puede devolverte el control del camino… y de tu vida.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
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