En este contexto, especialistas recomiendan el consumo regular de algunas frutas por sus beneficios emocionales. El plátano destaca por su contenido de magnesio y vitamina B6, nutrientes relacionados con la producción de serotonina, un neurotransmisor asociado al bienestar. La Escuela de Salud Pública de Harvard indica que niveles adecuados de magnesio pueden ayudar a reducir la respuesta del cuerpo ante el estrés.
Los cítricos, como la naranja, aportan vitamina C, la cual ayuda a disminuir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Además, frutas como los arándanos y las fresas contienen antioxidantes que protegen al cerebro del estrés oxidativo.
Las autoridades de salud aclaran que estas frutas no sustituyen tratamientos médicos, pero sí pueden ser un apoyo natural para el manejo de la ansiedad.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
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