De acuerdo con la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, el organismo opera bajo un reloj interno llamado ritmo circadiano, que regula procesos como la digestión, el metabolismo y la liberación de hormonas.
Cuando respetas horarios fijos de comida, el cuerpo se anticipa: produce enzimas digestivas a tiempo, regula mejor la glucosa y aprovecha de forma más eficiente la energía de los alimentos.
¿Qué pasa cuando comes de manera irregular?
En cambio, comer de manera irregular obliga al cuerpo a trabajar “a destiempo”. Esto puede generar picos de azúcar, inflamación, sensación constante de cansancio y mayor riesgo de trastornos metabólicos. Harvard señala que la irregularidad alimentaria se asocia con fatiga, dificultad para concentrarse y aumento del apetito descontrolado.
Mantener horarios constantes no significa comer en exceso, sino darle al cuerpo señales claras. Esta simple rutina ayuda a estabilizar la energía diaria, mejorar la digestión y reducir el estrés fisiológico.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
5 nutrientes clave para combatir la fatiga y mejorar la energía diaria según Harvard