Especialistas del Hospital Infantil de México y la Asociación Mexicana de Terapia del Lenguaje indican que hablar con claridad, leer en voz alta y limitar el uso de pantallas son prácticas fundamentales para estimular el habla desde el primer año. Repetir palabras, cantar canciones y mantener contacto visual mejora la conexión neuronal relacionada con el lenguaje.
La etapa más crítica para el desarrollo del habla ocurre entre los 12 meses y los 3 años. Si durante ese tiempo no se propicia la interacción verbal, puede haber retrasos que afecten el aprendizaje, la autoestima y las habilidades sociales en etapas posteriores.
El desarrollo del lenguaje no depende solo del tiempo: también requiere estímulo constante. Lo que se haga en casa desde los primeros años puede definir cómo un niño se comunica el resto de su vida.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Llanto infantil: El dolor que resuena en nuestro cerebro