El cruce se realizó el 7 de abril de 2026, recorriendo aproximadamente 85 kilómetros en mar abierto en un tiempo de 16 horas con 48 minutos, enfrentando corrientes, oleaje y condiciones climáticas adversas. Oscuridad, mar abierto… y un solo nadador avanzando durante casi 17 horas, desafiando el cansancio, la desorientación y el límite del cuerpo humano.
Este fue su tercer intento, y finalmente logró completar el recorrido, considerado uno de los más exigentes en México. Además, la travesía tuvo un propósito social: impulsar iniciativas para enseñar a nadar a niños en comunidades locales.
Una hazaña que no solo rompe récords… demuestra que, incluso en condiciones extremas, la resistencia humana puede llegar más lejos de lo imaginable… como sacado de una película.
CON INFORMACIÓN DE NAJLA TREJO
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